Comunidad judía en Polonia teme por su seguridad ante aumento del antisemitismo

16/Ago/2017

Montevideo Portal

Comunidad judía en Polonia teme por su seguridad ante aumento del antisemitismo

La comunidad judía en Polonia teme por su
seguridad a causa del aumento del antisemitismo en este país centroeuropeo,
donde antes de la II Guerra Mundial vivían cerca de 3,3 millones de judíos, el
10 % de la población total polaca, cifra que actualmente ha quedado reducida a
sólo 10.000 personas.
Ante ese temor, los representantes de la
comunidad judía polaca han decidido escribir al político más influyente en
Polonia, Jaroslaw Kaczynski, el líder del partido gobernante Ley y Justicia,
para pedirle que condene el antisemitismo galopante que hace peligrar su futuro
en este país.
«Nos vemos obligados a escribir esta
misiva ante la inquietud por nuestra seguridad conforme la situación en el país
se hace para nosotros más peligrosa», señalan en la carta el responsable
de la comunidad judía en Polonia, Leslaw Piszewski, y en Varsovia, Anna
Chipczynska.
Ambos subrayan que «las actitudes
antisemitas han aumentado en Polonia en los últimos meses, junto con una
radicalización de parte de la sociedad que conlleva actitudes agresivas, de
odio y violencia contra nuestra comunidad».
La denuncia no es nueva, ya el pasado enero
un estudio presentado por el Centro de Investigación sobre Prejuicios de la
Universidad de Varsovia revelaba que el odio hacia los judíos se ha
incrementado en los últimos dos años, especialmente entre la juventud, y
alertaba del «alarmante» aumento del discurso antisemita en internet.
El antisemitismo crece en Polonia
alimentado por la crisis de los refugiados que vive Europa y por la actitud de
políticos locales y medios de comunicación, mientras aumenta también el número
de agresiones con trasfondo xenófobo, decía el citado estudio.
Ejemplos de esas actitudes de odio,
especialmente antisemitas, son frecuentes en Polonia, donde regularmente se
producen, por ejemplo, profanaciones de cementerios judíos, con pintadas o
destrozos de lápidas, explicó a Efe el director de «Nigdy Wiecej»,
Rafal Pankowski, una organización que desde 1996 lucha contra el racismo y la
xenofobia en el país centroeuropeo.
Los datos son «alarmantes»,
asegura Pankowski, quien subraya que desde mediados de 2015 se producen cinco o
más agresiones xenófobas o racistas diarias, mientras que en años anteriores el
número de incidentes de ese tipo era de cinco a diez por semana.La carta dirigida a Kaczynski recuerda que
recientemente un parlamentario de Ley y Justicia, Bogdan Rzonca, se preguntaba
a través de su cuenta en Twitter «por qué hay tantos judíos que defienden
el aborto a pesar del Holocausto».
Otro ejemplo de lo que la comunidad judía
considera antisemitismo galopante lo protagonizó una periodista de la
televisión pública polaca, quien destacó los antecedentes judíos de un senador
a la vez que criticaba sus decisiones como político.
«Nos preocupa nuestra seguridad y
nuestro futuro en Polonia, no queremos volver a la misma situación del año
1968», dice la misiva.
A pesar de la escasa presencia de judíos en
la Polonia actual, la conciencia colectiva de muchos polacos se sitúa todavía
en el escenario previo a la II Guerra Mundial, cuando suponían alrededor del 10
% de la población, unos 3,3 millones.
Sólo unos 300.000 sobrevivieron a la guerra
y el Holocausto y la mayoría se trasladó tras la contienda a Israel.En 1968, fecha a la que hace mención la
misiva, se produjo el éxodo masivo de aproximadamente 35.000 judíos polacos de
los 40.000 que quedaban tras la II Guerra Mundial.
El éxodo fue el resultado de la ola de
antisemitismo instigado por las autoridades de la Polonia comunista como parte
de una campaña que sirvió para desviar la atención pública de la crisis
política y económica que vivía el país.
Tras la caída del
comunismo, algunos judíos decidieron regresar a Polonia y otros que se habían
asimilado a la población local como medida de protección volvieron a recuperar
sus tradiciones de manera pública.